miércoles, 30 de junio de 2010

Soy premio Dardos 2010



Ayer una bloguera muy especial para mí, me concedió el premio dardos 2010.

Es un premio que se entrega a aquellos blogs comprometidos a difundir valores tales como la literatura, artes, éticos y culturales, y le concedieron a ella primero desde otro blog, y que una vez concedido puedes elegir a otros quince blogs para otorgárselo.

No sé si yo que soy una escritora joven y novel además me merezco un premio, pero cuando me lo dan será por algo.

Yo no conozco tantos blogs como para citar a quince y darles esta distinción, pero me parece una buena idea que se otorguen premios a los blogs que a veces son como diarios de vida, libros con artículos breves que tratan sobre temas diversos.

Muchas gracias por el premio, mujer adulta.

martes, 29 de junio de 2010

Hagamos deporte

Hoy le han hecho al Avelino un reconocimiento médico en la empresa, y hasta dentro de tres semanas no tenemos los resultados del análisis, pero para abrir boca, el médico de turno le ha insistido en que si practicaba mucho deporte.

Avelino le ha dicho claramente que si no le parecía suficiente con las siete horas que pasa trabajando en la tienda de un lado para otro, moviendo pesos, y demás. Pero eso no se considera deporte.

Y por lo visto las dos horas de bicicleta semanales tampoco le parecen suficientes al experto.

Además no es que Ave esté precisamente gordo, está muy bien no creo yo que le sobre mucha grasa porque no la tiene tampoco.

Yo es que creo que los médicos están obsesionados con el deporte, con el culto al cuerpo, y en cuanto te ven un poco de barriga ya te quitan todo lo bueno de comer y te mandan que te apuntes a un gimnasio.

Y la verdad en esta casa, deporte de pareja se hace poco, ya mke entienden, somos más de deporte nacional (leasé siesta), y de caminar, de ir a la piscina en verano a nadar y poco más.

Además si practicas deporte corres el riesgo de lesionarte, si te lesionas tienes que coger la baja y si coges una baja, corres es riesgo de quedarte sin trabajo, tal como están las cosas.
Así que creo que trabajar es un deporte, sobretodo en algunos casos.

domingo, 27 de junio de 2010

Donde queira que esteis



Afortunado tú que puedes verla, que sabes donde está en cada momento, que la llamas y te escucha, que la puedes tocar y que puedes decirle que estás bien.

Agraciado tú que puedes dedicarle parte de tu tiempo, que sabes que está bien, que te mira y te cuenta de vez en cuando sus batallas.
Yo, no se donde están, aunque tienen un lugar en este mundo de vivos.
Yo sé que en una parte de este cielo tan grande y azul todos mis abuelos tienen un sitio, que me miran desde arriba, supongo, y saben que por muchos años que pasen seguiremos recordándolos a todos.

Yo no puedo mirarles, ni puedo hablarles, y aunque un cacho de mármol me dice que ahí queda parte de su esencia, no voy a ir cada semana a ver como el polvo los cubre.

Perdona si alguna vez dije cosas que no quise decir, perdoname si he llorado al recordar a mi familia y no te he dicho nada.

Pero yo sigo queriendo a mi familia aunque no la tenga a toda tan cerca como tú, y a veces en días como este me quiera poner a recordarles.

sábado, 26 de junio de 2010

Los jefes que no saben más que mandar, deberían trabajar.

Ayer puse a caer de un burro a los jefes del Avelino, bueno pues hoy otra vea me toca más de lo mismo.

Avelino lleva su horario a razón de un cuadrante supervisado por Recursos Humanos donde le indican los dias de fiesta, los que va de tardes y los que va de mañanas.
Hoy según ese cuadro, iba de mañanas.

Pues bien, se ha levantado a las 5, ha entrado a las 6 y a las siete su compañero le ha dicho que tenía que haber ido a trabajar de tardes, que así se lo indicaba su jefe en otro cuadrante que este señor tiene en su ordenador.

Incluso el compañero había cambiado su día de fiesta para que hubiera al menos alguien de mañana y alguien de tardes.

Total que Ave ha trabajado de 6 a 10 de la mañana y según su jefe tiene que volver a las 3 de la tarde hasta las 10 de la noche.

Y las horas de más se las darán de fiesta. (Estas se las compensan porque son por culpa de la empresa).

Es el segundo sábado que se equivocan con su horario, solamente con el suyo, los demás tienen lo que quieren y como quieren. Y yo estoy ya harta y mi chico quemadico del todo.

Mira, una cosica les voy a decir a estos jelifantes, que no saben más que mandar y cobrar un sueldo más que milerurista: Dejen de jorobar al mismo trabajador siempre, no abusen de él, y hagan ustedes el favor de trabajar algo, que se les tendría que caer la cara de vergüenza de ver como funciona su empresa y lo que están haciendo con su mejor inversión.

Mejor lo dejo aquí porque si no voy a decir cualquier burrada que me conozco y trabajo y familia son dos palabras que no se llevan bien en mi vocabulario.

viernes, 25 de junio de 2010

Se acabaron las horas extras

Dice el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 37 que las horas extraordinarias se computarán para el cálculo de la retribución de trabajador.

Pero de la normativa legal a los hechos va mucha diferencia.
Yo ya tenía claro que al Avelino las horas extras no se las pagaba la empresa, pero se las sumaba y se las daba en días de fiesta.

Bien, pues eso era hasta hoy, que ya no se compensan las horas de ninguna manera.
Se las anotarán pero nada más, aunque a lo sumo alguna vez se las den como permiso para labores propias como ir al médico con alguien o algo parecido.

Así que visto el panorama ya le he dicho yo que nada de hacer tiempo extra en el trabajo que para lo que se lo agradecen no merece la pena, y que en cuanto de la hora de salida que se marche y que se queden las cosas como estén, que las recojan los jefes.

Porque esa es otra, ¿a que se dedican los jefes?
A supervisar y a mandar, claro.

Pero teniendo en cuenta que no hay personal suficiente creo que hay cosas como poner carteles de precios, revisar estanterías y buscar algunos productos, que las podrían hacer los jefes, o los coordinadores, o quien sea que se pueda encargar de algo, porque eso es a la larga lo que quita tiempo a los pobres reponedores que cobran cuatro pesetas y que hacen todos los días una hora de más que a partir de hoy no les van a compensar.

Hartica estoy del mundo laboral por lo mal repartido que está todo y lo que cobran unos y otros que también se nota a fin de mes.

lunes, 21 de junio de 2010

Tortas de Ayerbe


Las panaderías son mi lugar favorito siempre que vamos a un pueblo.
Las busco desesperadamente porque si hay algo que merece la pena es probar los dulces típicos.

Hoy, después de seis años, nos hemos ido Avelino y yo a Ayerbe (Huesca) a por las famosas tortas de Ayerbe (también llamadas de cuchara o de huevo).
Yo ya las había probado pues alguna vez su familia, que es de la zona, nos ha traido, y están de pecado.

Pero es que lo de las panaderías de los pueblos va más allá.
Mantecados, magdalenas, dobladillos, tortas harinosas, de anís, de manteca, de frutos secos, empanadas, rosquillas, panes de hogaza o de moñetes ... y ese olorcito que sale por la puerta nada más que llegas... merece la pena ir a los pueblos solo por comprar algo dulce que perdura en el tiempo, pues te lo comes y disfrutas y luego para quitártelo del cuerpo las pasas de metro.

Por lo que un postre es un buen recuerdo del lugar en cuestión.

Si además traes unas morcillas y unas tortetas (parecido a la morcilla), pues la cosa ya se completa y además de azúcar metemos colesterol al cuerpo.

Pero disfrutas comiendo, comprando y haciendo un poco de turismo por Aragón que merece la pena.

domingo, 20 de junio de 2010

Regalices para pasar la tarde.



Hoy, hablaba Avelino, con un amigo, de sus tiempos de juventud, no tan lejanos.
En los que se juntaban una cuadrilla de amigos en la piscina del barrio, y se pasaban las tardes de verano jugando unas partidas de guiñote, o algún partido de baloncesto.
Y te puedes preguntar que tienen que ver los regalices de colores con todo esto:
Pues bien, aquí los señores, se compraban regalices a modo de provisión, pero no uno ni dos, ni veinte ni cincuenta.
Hasta un total de 157 regalices de los gordos han llegado a comprar para un grupo de 10-12 personas en una misma tarde.

Tu imagínatelos en el quiosco pidiendo dos o tres regalices de cada sabor: Melocotón, sandía, manzana, mora, cocacola, frambuesa, chiclé, con picapica... no sé, hay gran variedad de sabores como muestran las imágenes.

Bueno pues imagina al amigo de turno pidiendo regalices para todos, que por supuesto se llevaban en un tarro que la tienda les cedía amablemente.
Dicen que para pagar hacían bote entre todos, aunque con semejante compra, dos veces por semana como mínimo, alguna vez les podían haber regalado algo.

No me quiero imaginar la de caries que habrán quitado los dentistas de todos estos, y la de azúcar que deben tener en la sangre si su dieta de juventud se basaba en los regalices.

¡Juventud divino tesoro!