Un espacio para compartir pequeños pedazos de esta vida real en la que vivimos.
domingo, 31 de marzo de 2013
Jesús en su Primera Caída.
miércoles, 27 de marzo de 2013
El Prendimiento de Zaragoza (Cofradía)
Ya se acercan los días grandes de Semana Santa. Con un tiempo inestable, esperemos que sepa respetar lo que se toca estos días con tanto sentimiento y emoción.
Mi santo es cófrade. Y estos días se viven en casa con emoción y recogimiento. Buscando procesiones por las calles de una Zaragoza vibrante.
Mi santo lleva dos años sin acompañar a sus hermanos del Prendimiento por motivos de salud, pero sé que lo añora y que al año que viene los dos estaremos dentro de estas procesiones tocando el timbal, o como hermanos de vela.
Tenemos entre tanto cofrade buenos amigos que nos dedican un rezo, un toque o toda la procesión que el Domingo de Ramos duró 5 horas.
Mañana si la lluvia les deja, volverán a salir a la calle con nuevo paso, y con la misma ilusión que ponen en todo lo que hacen.
jueves, 29 de marzo de 2012
Huele a Semana Santa
Faltan apenas unos días para que de comienzo la Semana Santa. 
sábado, 17 de marzo de 2012
Dominum Nostrum 2012


miércoles, 29 de febrero de 2012
Costaleros Cofradía Sagrada Eucaristía Zaragoza.
La Cofradía de la Sagrada Eucaristía de Zaragoza, va a estrenar en la Semana Santa de 2.012, el procesionar el paso de "La Santa Cena", con costaleros. 45 costaleros "elevarán al cielo" los 1.300 kg. que pesa el paso.
Según el Hermano Mayor de la Cofradía, asegura que es el paso más grande de los que procesionan en Zaragoza. Además siempre han creído que los pasos transmiten más si andan.
Para lograr los 1.300 kg, que pesa el paso, ensayan con la parihuela, la canastilla, y unos sacos de arena, que sustituyen a las imágenes, los respiraderos, las flores y los faroles que faltan.
El Jueves Santo, los zaragozanos podremos ver andar al paso del "cenáculo", que es como lo llaman los cófrades.
Fuente de la noticia: Diario Qué Zaragoza. Fecha 27 de Febrero de 2.012.
Será la segunda Cofradía de Zaragoza, que procesione sus pasos con costaleros. La primera Cofradía que salió procesionando con costaleros, es la Cofradía de Jesús de la Humildad. No hay que olvidar la costumbre de llevar los pasos a hombros proviene de la Semana Santa de Sevilla. Otras Cofradías, llevan a hombros las peanas, que son imágenes más pequeñas, y necesita menos hermanos cófrades para llevarlos, y su manera de llevarlos es muy diferente al de los costaleros.
martes, 13 de diciembre de 2011
Procesión Escolapia en honor a San José de Calasanz
Los hermanos cófrades, salieron vestidos de calle, con pantalón, americana, chaqueta o jersey negro o azul marino, camisa y guantes blancos.
El guión de la Cofradía, escoltado por dos faroles, abría la procesión, seguido de la sección de instrumentos, intercalada con el piquete. Después de los instrumentos, dos faroles y un relicario, precedían la peana de San José de Calasanz, acompañada de la sección de velas.
Cerrando la procesión iba la Junta directiva, acompañada de Hermanos Mayores de otras Cofradías de Zaragoza.
Recorrido procesional:
Salida, C/Palomeque junto colegio Calasanz, Plaza San Roque, C/ Teniente Coronel Valenzuela, Plaza Salamero, C/ Azoque, C/ Antonio Valcarreres, cruzar Cesar Augusto, C/ Ramón y Cajal, cruzar Conde de Aranda, C/ Miguel de Ara, Plaza del Padre Pedro, C/Boggiero, finalizando dentro de la Iglesia Santo Tomás de Aquino.
ENLACES:
Galería fotográfica de Óscar Puigdevall.
http://www.flickr.com/photos/momentoscofrades/6424337853/in/set-72157628203745783/
Vídeo salida procesional de la C/Palomeque.
sábado, 23 de abril de 2011
Semana Santa mirando al cielo
La Semana Santa ya va llegando a su fin, a falta claro de la Resurrección.
lunes, 11 de abril de 2011
Preparativos de la Pasión

Ya se va acercando la Semana Santa, ya vamos recogiendo los hábitos de la tintorería, los planchamos, y acudimos a los últimos ensayos de las cofradías.
sábado, 8 de mayo de 2010
LOS NÚMEROS DEL SANTO ENTIERRO.
Los números son del total de cada cofradía en el orden de participación en la procesión, y con ellos nos podemos hacer un poco a la idea de las dimensiones de cada una de las agrupaciones.
A excepción de la Hermandad del Cristo Resucitado, cuyos números pertenecen a la Procesión del Domingo de Resurrección y que en la procesión del Santo Entierro desfilan en primer lugar.
90 - Institución de la Sagrada eucaristía
80 - Nuestro Señor en la Oración del huerto
235 - Real Cofradía del Prendimiento del señor.
50 - Hermandad de Nazarenos de Jesús de la Humildad.
374 - Nuestro Señor atado a la Columna.
159 - La Coronación de Espinas.
35 - Ecce Homo y Nuestra señora de las Angustias
63 - Jesús de la Humillación.
153 - Nuestro Padre Jesús Nazareno.
226 - Jesús Camino del Calvario.
76 - Cristo abrazado a la cruz y de la Verónica.
85 - Llegada de Jesús al calvario.
10 - Instrumentos + 10 cofrades portando el paso de Cristo Despojado de sus Vestiduras.
42 - Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz.
167 - Cofradía de Las Siete Palabras y de San Juan Evangelista.
105 - Cofradía del Silencio. (Cornetas y velas)
53 - Cofradía de la Crucifixión y San Francisco de Asís.
223 - Cofradía del Descendimiento de la Cruz.
149 - Nuestra Señora de la Piedad. Y del Santo Sepulcro
40 - La Congregación de Esclavas. (No sacaron instrumentos)
132 - Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores.
42 - Cofrades del piquete de la Cofradía del Prendimiento, acompañando el paso de La Sangre de Cristo.
175 - Hermandad de Cristo Resucitado En la Procesión de El domingo de Resurrección.
Sumado dan un total de 2864 instrumentos entre tambores, bombos, cornetas, timbales, carracas y matracas. Si a eso le sumamos los cofrades que portan paso, velas, faroles, estandartes u otros atributos nos sale como resultado una procesión de más de tres horas en la que vemos al novio, al familiar o al amigo que termina agotado, pero que cree que ha merecido la pena el esfuerzo.
Yo, no conozco otra procesión tan grande y sobrecogedora como es esta, y puedo asegurar que he visto varias en otras regiones de España.
Soy consciente de que la entrada debería haberla hecho hace un mes.
sábado, 3 de abril de 2010
Santo Entierro en Zaragoza
Más de tres horas de procesión en las que se pueden ver detalles que se nos escapan de la vista algunas veces.
Las procesiones de Semana Santa esconden detalles que apenas vemos, salvo que estemos en primera fila o que sepamos que están presentes.
Un pan de hogaza de la Santa Cena, o un santo en la carroza de un paso, coronas de espinas, cofrades con cadenas, botafumeiros, parches de instrumentos pintados con imágenes propias, ramas de olivo, niños comiendo galletas... en fin, las procesiones son algo más que una sección instrumental y una virgen dolorosa.
Son para los que las vemos desde fuera un momento de oración, y de buscar en cada cofradía a aquel amigo o a ese familiar que forma parte del acto.
Tres horas de caminata ininterrumpida en las que va cayendo la noche, en las que algunos lloramos de emoción y otros se sientan en sillas de playa para no cansarse.
Hay cofradías que salen de su iglesia horas antes de que empiece como tal el Santo Entierro y que después se recogen en el mismo sitio.
Las calles adyacentes a la iglesia de salida se llenan de cofrades formados, sentados tomando un tentempié o rezando en misa.
Las palabras creo que no son suficientes para expresar una fiesta de Interés turístico Nacional que cada año atrae a más gente de la ciudad y de fuera, creyentes y no tan devotos.
El año que viene más y mejor si es que se puede mejorar algo que a mí me parece casi perfecto, pues, coordinar a tanta gente no es fácil, que todo lleve el orden previsto, que no ocurra nada fuera de lo normal.
Espectacular, emotivo, emocionante, simplemente, Semana Santa de Zaragoza.
viernes, 2 de abril de 2010
A través de los orificios de mi capirote
Siempre lo penúltimo que haces antes de salir procesionando, es ponerte el capirote o el tercerol, y por último te bajas la tela que cubrirá tu rostro, reduciendo tu campo de visión al de los orificios del capirote o tercerol.
Ves un extenso y nutrido público, compuesto por familiares, amigos, vecinos del barrio dónde salimos, y de calles adyacentes, compañeros de trabajo, “hermanos” que no han podido salir, “hermanos” de otras cofradías, antiguos compañeros de trabajo y hasta algún jefe, pero todos nos apoyan durante todo el recorrido.
A través de los orificios de mi capirote, veo a los niños pequeños, acompañados por sus padres, o abuelos, con tambores o bombos de juguete golpeando al unísono de las marchas.
* Parejas que dentro de un futuro cercano van a ampliar la familia.
* Otras, con su pequeño retoño en su carrito.
* Turistas y gente de otras culturas que habitan en nuestra ciudad.
* Padres que empujan la silla de ruedas de sus padres.
* Niños y algunos mayores, que se tapan los oídos al golpe de bombos, tambores…
* Personas que hablan por el móvil y les oyes decir que están viendo la procesión y que no te oigo por el ruido de los tambores.
* Cámaras de fotos digitales, algunas colgadas al cuello con objetivos, y otras sobre un trípode, lucen un punto rojo antes de que el flash aparezca, cámaras de vídeo que no pierden detalle, móviles con cámara grabando vídeo o sacando fotos.
* Otras personas matan la espera fumando, comiendo pipas, cacahuetes, maíz, o mezcla de frutos secos, beben agua o refrescos, o simplemente se dedican a conversar.
* También ves como recorre alguna lágrima el rostro, y los dedos secándolas.
* Veo las ojeras del cetro que pasa por mi lado y nos pregunta si vamos bien, también veo la raya negra en el ojo de la cetro que momentos más tarde pasa rápida por mi lado, veo el brazo en alto que indica el final de la marcha, que antes han marcado las “heráldicas”, y las gafas que intentan salir por los orificios del capirote del hermano que llevo a mi lado.
* Ves el final de una calle y el comienzo de la siguiente, el tráfico cortado y el agente de policía local en el tramo cortado.
* Ves como la tarde da paso a la noche, ves como la luz de las farolas nos iluminan.
* Se ven pasar los minutos y las horas de los relojes que indican la temperatura, que también la ves bajar algún grado.
* También veo los ojos color miel de la mujer a la que quiero, y con un simple gesto le indico que aun voy bien.
Termino, cuatro horas después de salir de la iglesia, con las manos hinchadas y los pies cansados. Me encuentro con aquella que me espera, y me fundo en un abrazo con ella.
Termino otro año más, emocionado, esperando que dentro de 365 días pueda ver las mismas cosas a través de mi capirote.
martes, 30 de marzo de 2010
El ruido de la Semana Santa
Llevo unos días leyendo en la prensa críticas de gente que soporta el ruido de los tambores y bombos propios de esta Semana Santa.
Algunos se quejan de que se oyen hasta altas horas de la madrugada, y no dejan dormir. Protestan porque oyen los ensayos durante tres meses, porque sacan imágenes religiosas, porque cortan el tráfico y porque es un acto religioso, y cada vez
soportamos menos lo que tiene que ver con la religión.
Yo soy novia y amiga de cofrades, me gusta la Semana Santa desde que tengo uso de razón, entiendo algunas cosas pero no soporto la falta de respeto con la que se trata a los que creeemos en esto.
A mí no me gustan las fiestas ni oir peñas, petardos y borrachos por la calle a las tres de la mañana y me aguanto.
Entiendo que es la fiesta y que cada cual la vive a su manera.
Durante 15 años viví al lado de Interpeñas en el recinto de Miguel Servet y no podía dormir, pero nunca ofendí a los que no me dejaban dormir teniendo que madrugar la mañana siguiente.
Ahora vivo otra vez cerca del recinto ferial y entiendo sólo es una semana al año lo que puede molestarme y lo acepto.
Nos estamos volviendo laicos, aconfesionales y no sé cuantas cosas más, queremos que no nos entierren en el cementerio, porque es un Campo Santo, y que quiten los crucifijos de las escuelas.
Cuando yo empecé la primaria (E.G.B.) se rezaba dos veces al día y teníamos un crucifijo en clase, nadie decía nada. De esto hace 20 años.
Nos quejamos porque sí, porque nos molesta ver imaginería religiosa, y porque no soportamos el sonido de una percusión aunque sea a las 2 de la mañana.
Puede gustar o no la Semana Santa, pero no cuesta nada respetar a los que participamos de los actos y ensayamos durante meses, y tenemos un hábito de 2 metros de largo en casa.
Total solo es una semana al año, como la de las fiestas patronales que también respeto y que cada uno celebra a su manera.
domingo, 28 de marzo de 2010
Lo haremos por ti
Cuando caiga el sol, te buscaré, te miraré de cerca, y lloraré a tu paso, pues hoy te quiero más que nunca aunque sea difícil de creer. Te secaré el sudor cuando llegues a casa, y te guardaré las viandas de la cena.
Llegarás cansado, con las fuerzas mermadas, y sin mí, aunque esté en tu corazón, no estaré en el momento más emocionante para todos, y lo entiendes.
Me cuesta creerlo, me cuesta no ver lo que más deseo, y lo haré por tí, para no herirnos el alma.
Los que formamos parte de tu vida, estaremos allí esperando tu llegada, esperando el paso de la procesión, queramos o no, sintamos o no, lo mismo que tu.
Esta noche de Domingo de Ramos, buscaré tu mirada, y enjugaré mis lagrimas sin que tu puedas verlo, para que no las sientas. Estaré, creo en el lugar exacto a la hora prometida como hace años, con la misma ilusión o más, de la primera vez, y sabiendo esta vez que tu eres parte de mi vida, y yo soy una parte de ti.
Y al que no lo quiera ver que le quiten la niebla de delante de los ojos.
viernes, 26 de marzo de 2010
Semana de Pasión
Ya empezamos a preparar la Semana Santa en las casas de aquellos que procesionamos, o de aquellos que somos adeptos a estas fiestas y que cumplimos con la Cuaresma, planchamos hábitos enormes y llevamos dos meses ensayando y mirando al sol, teniendo el timbal en un rincón de la casa, buscando un bolso grande donde llevar provisiones para aguantar la procesión para repartir con quien después de 6 horas puede sentarse y comer.
Paseábamos ayer Avelino y yo por el centro y en muchos escaparates, como este de la foto, podemos encontrar nazarenos hechos a mano, recordándonos que ya esta cerca, que ya llega el sonido ensordecedor de los miles de tambores y bombos de nuestra Semana Santa.
Como otros años llenaré de lágrimas mi rostro cuando vea al amigo, al ser amado, al descalzo, y al que arrastra las pesadas cadenas de la penitencia.
Es una semana para creer, bueno y para no creer, pero para estar en familia, como antaño, cuando el Domingo de Ramos había huevo de Pascua en casa, y venían los que ya no están a comer.
Cuando era niña me tapaba los oidos con dos kilos de algodón para no oir nada, y hoy no puedo vivir sin escucharlos. Hay que ver como cambia la vida, y una misma.
domingo, 24 de enero de 2010
Ensayos de Semana Santa
Esta mañana he vuelto a oir otra vez ese sonido de timbales y tambores que tanto me emociona.
Había mucha gente, era ensayo general, llevaban dos termos de café, y buena ropa de abrigo, aunque al sol y camknando no se nota nada.
Son dos horas de cada omingo que dedicas a recordar, a penar, a preparlo todo y a penar en que este año no lloverá.
En el salón de mi casa, tengo el timbal, y una maza que pide ya su retirada porque está un poco abollada, tengo fotos, vídeos y recuerdos de otros años, para calmar la espera.
Ave lleva en su mano un "recuerdo" morado que le dejó la maza en el último ensayo, una herida "de batalla", que es reblejo de la parte dura d etodoe esto, que desde fuera vemos algunos tan emoivo y otros van com un pasatiempo.
Yo, de momento espero a los viernes, cuando me quedaré a escuchar el ensayo, y espero hacerme más fuerte, porque hy no aguanté ni dos compases de la primera marcha. Me emocioné y me fui de compras.
viernes, 10 de abril de 2009
Jueves Santo. Prendimiento.
No pude verte hasta casi la mitad del recorrido, tampoco escucharte, pues avenida abajo, al encuentro de unos amigos, casi me olvido de que bajo un capirote estás tú.
Te alcanzo en la Puerta del Carmen, y mis ojos se llenan de emoción al ver como me guiñas el ojo, como me dices que ok con el pulgar. Ya te has acostumbrado a verme llorar, sabes que no lo puedo evitar.
El frio se mete en los huesos, pero la emoción puede con todo.
Te sigo por todo el centro, veo el descendimiento de la cruz, el silencio, y la llegada.
Tú, de poco te desmayas de calor y sin poder beber del agua que me habías pedido, y casi dejas en la calle la medalla del Cristo prendido.
A medianoche se llega al lugar de cierre, y la avenida se llena de curiosos, y el silencio se rompe cuando todos los instrumentos rompen al unísono a tocar.
El público rompe en aplausos cuando los tres pasos del Prendimiento han entrado en la iglesia y cualquier aplauso es breve si se trata de decir lo bien que ha sonado todo.
El capirote deja ver ya un rostro agotado, empapado de emoción y a un hombre abrazado a mí, buscando el agua fresca, buscando un hombro donde apoyarse.
Te abrazo, me seco las lágrimas de emoción, y entre tanta gente nos perdemos.
Cenamos, aparcamos el timbal, y emprendemos camino a casa.
Aún quedan varias horas de madrugada para ver procesiones pero el cansancio nos supera.
El hábito se guardará ya hasta el año que viene, y la lluvia hará acto de presencia en los últimos compases de esta Semana Santa que un año más me ha llenado de emoción y sentimiento.
jueves, 9 de abril de 2009
Procesionar
No es bueno salir cansado porque las caminatas no duran menos de tres horas.
Así, primero hay que rodearse de familiares que te ayuden con el pesado hábito (comprobado), y después con la capa en el caso que nos ocupa.
Antes de ponerse el hábito si se sale tarde conviene cenar no muy pesado, pero al menos llevar un buen guiso casero en el buche.
Y una vez perfumados nos enfundamos el hábito, con botones hasta los pies, aunque no todos los que se ven, se abrochan, y lo apretamos bien con un cíngulo anudado a la cintura.
Nos ponemos la medalla del Cristo, y la capa, con cuidado de no tirar nada alrededor, pues las capas son amplias, y en días de aire más que cofrade, pareces Supermán.
Zapatos negros, guantes blancos, y una buena maza para golpear, siempre desde el cariño, un timbal alquilado, coges el capirote que está apoyado en un palo de escoba y te vas acercando al punto de partida, por lo general iglesia céntrica de la ciudad, al que llegas con 40 minutos de antelación, para saber donde te pones.
Todo tiene que salir perfecto.
Suena el toque que marca el inicio de la procesión, poco a poco, y si acaso con retraso vas pisando la calle, procuras no desentonar ni hacer gestos extraños.
Al rato, como el día sea de estos en los que no sopla aire, ya empiezas a notar falta de oxígeno debajo del capirote, los pies empiezan a doler, los hombros ya no pueden con el instrumento, pero es tal la emoción que se siente al ver a la familia, a los amigos, al amor, que todo vale con tal de aguantar.
Esta tarde a las ocho te espero en el lado que me digas de la iglesia escolapia para verte, y para andar contigo el camino, para llegar al final, compartir un abrazo y una botella de agua, un bocadillo y otros manjares, con sabor inesperado.
lunes, 6 de abril de 2009
El dolor de la Madre
El dolor de la Madre de Dios, nada tiene que ver con cualquier otro dolor.
Cualquiera de sus siete dolores son más hondos que ninguno.
Ayer, en cinco horas de procesión por las calles de Zaragoza, la Real Cofradía del Prendimiento, predicó los Dolores de la Virgen durante el Calvario de Jesús.
Fue una procesión, emotiva y eterna.Recorrido por el centro de Zaragoza, de Colegio a Colegio, y con siete paradas y un toque de carrillón en la Plaza de España desconocido para mí.
La nueva peana del Cristo de Daroca, procesionaba a paso lento por el centro zaragozano, a hombros de 8 cofrades, y acompañada del piquete.
Y detrás la Dolorosa las mantillas, las representaciones y por fin, la sección de instrumentos donde va mi propio Jesús que no tiene otra penitencia que la larga caminata, que hacer un buen toque final, y que se inunda de emoción cuando, durante el trayecto, se encuentra con el amor que le derrama unas lágrimas de emoción.
El calor era sofocante y eso hace aun más pesada la marcha.
Un año más me habeis emocionado, me has emocionado, detenido a mi altura, con los ojos llorosos ambos, cuando los capirotes se alzan al viento terminada la procesión y tu y yo nos encontramos y nos fundimos en un abrazo.
sábado, 21 de marzo de 2009
Orden y desconcierto
- No puede usted llevar reloj
- Ni pintarse como Carmen de Mairena
- Ni llevar anillos y/o pulseras
- Póngase zapatos y calcetines negros.
- Lleve una camisa blanca.
- Si lleva faldas que sean por debajo de la rodilla.
- Y si lleva tacones que no tengan más de un centímetro, o dos.
- No beba agua durante el trayecto.
- No hable con conocidos o familiares.
- No camine demasiado deprisa
- Si toca instrumento, lleve los parches en condiciones, sin manchas ni agujeros.
- Y sobretodo procure no desafinar.
Si usted quiere salir en procesión esta Semana Santa, y las que vienen, no se olvide de cumplir con estas condiciones, o al menos la mayoría, pues el disimulo y lo largo de los hábitos permiten hacer algunas "trampillas".
Además los veteranos ya saben como procesionar, pues ya se dice que la veteranía es un grado.
Y piense que todos los que conforman la procesión son importantes, desde el que lleva el guión, al que marca los tambores, hata el último farol, llamado para muchos escoba.
domingo, 25 de enero de 2009
Número tres
Pero estás tan lejos...
Llevo cuatro años acudiendo puntual algunos domingos a un lejano lugar, en donde te reunes con otros semejantes a montar un poco de ruido.
Ruido que suena emocionante cuando se mezcla con incienso, con noches cerradas, con ver las manos de quien te "acaricia".
Quería ir a verte (timbal número tres) pero no he querido mezclarme entre el gentío, ni robar café del termo d los cientos de cofrades que van a pasar un poco de frío.
Quería ir a verte, pero no quería emocionarme hasta abril de este año.
No sé, si me lo pides iré, iré a escucharte, a verte, a emocionarme, a recordar como empezó todo, a mover los pies al son de las marchas.
Quizás otro domingo, timbal número tres, tenga ganas de buscarte. Hoy ya no me da tiempo.
