domingo, 10 de octubre de 2010

Pilares pasados por agua

Ale pues ya tenemos aquí el Pilar 2010.

Comenzó pasado por agua, tanto que las peñas tuvieron que quedarse paradas al refugio de la lluvia. Y el agua no paró hasta las doce de la noche al menos pero eso no impidió que la juventud saliera de marcha a "tomar" la ciudad.

Cachirulo en ristre nos fuimos a pesar de la lluvia a ver el ambiente, y nos encontramos con lo de siempre (atascos, gente y filas en las paradas de bus).

El emotivo pregón que oimos desde la radio del coche, cantando el himno a la libertad de Labordeta me puso los pelos de punta, y ya para redondear la noche desde el parking de las ferias cerca de casa con las ventanillas del coche bajadas, oimos cantal a Bisbal.

A las doce ya estábamos en la cama, curioso siendo nosotros gente joven, pero somos serios y conscientes de que hay que trabajar.

Ahora muchos están en las vaquillas sin dormir, y yo las voy a ver desde el sofá de mi casa que se está más calentito y es más barato.
Lo único que me pierdo son esos almuerzos vaquilleros a base de jamón, chorizo y pan con un buen trago de vino. Pero admito que mi desayuno de croisant con zumo, crispis y nescafé también está bien.

Me consuela pensar que van bajando las probabilidades de lluvia para el día 12, pero seguro que algo cae en el momento más inesperado, aunque mientras no sean chuzos de punta todo es llevadero.

viernes, 8 de octubre de 2010

La importancia de los demás para vencer la ansiedad


A veces te das cuenta de lo importante que es escuchar a los demás, empatizar, mirarles a los ojos e intentar entenderles, sólo con dedicarles un par de minutos.

¿Pero resulta tan difícil?.
Simplemente porque a veces no queremos ver lo que tenemos delante porque no nos gusta el color que tiene.

Yo creo que para algunas cosas es muy complejo entender lo que se esconde tras la mente de las personas, es un deber muy arduo sumergirse en la cabeza de una persona sobretodo si es como la mía de dura, y entender porque a veces llora sin motivo, o porque tiene miedo a algo que las personas por lo general no le tienen.

No nos damos cuenta de que la frase más simple puede hacer llorar, puede poner a la gente en una situación nerviosa de terror, por algo que ha vivido antes. Pero de eso no nos damos cuenta como digo, porque aquel que vierte las palabras no ha vivido lo mismo.

Por eso es muy difícil hacer empatía, o tener empatía, aunque en mi opinión y habiendo vivido algunas experiencias los que están cerca de la persona con problemas deberían entenderla sólo por lo que saben que ha vivido.

Pero no, nos pensamos que lo mejor es subir el listón, apretarle las tuercas, exprimirle como a un limón, haber si reacciona, y no todos somos iguales.

¡Qué más quisieran aquellas personas con miedos, con ansiedad, con ganas de tirar todo por la borda, que poder vender a todo y superarse! Precisamente necesitamos de los demás para volver a querernos como antes, para curar heridas, para creernos que somos capaces de vencer al monstruo.

Yo y los ordenadores no somos buen complemento

Cuando me puse internet avisé de que tenía que tener señal para dos ordenadores, pero me pusieron un aparato que solo daba señal a uno.

He pedido un router nuevo para arreglar esto y menos he recibido un router inalámbrico que es lo que yo quería para ponerle internet al pc de Avelino.

Y el router me lo trajeron en 24 horas, pero lo trae un mensajero y allá te quedes tú con el marrón de instalarlo en los dos ordenadores.
Y si eres un experto pues adiós problemas, pero como seas un poco zoquete para esas cosas... date por jodido como dicen en mi pueblo.

Porque eso sí, Movistar ya te avisa desde un principio de que ellos no se hacen cargo de configurar un macintosh, que eso corre por cuenta del usuario. Cosa que me parece mal porque cada vez hay más mac en España.

Seis horas estuvimos ayer Avelino y yo para poner todo más o menos en orden, sin cenar hasta las 11 de la noche y con unos nervios de no te muevas.

Después de todo el follón y de hablar con un técnico y con mi padre pudimos tener señal, pero con una peculiaridad, para que mi mac tenga internet tengo que tener encendido el pc, (no veas tú que risas se va a echar Avelino cuando vea que mi mac depende de su pc).

Así que ya puedo llamar a alguien que entienda de esto porque yo no puedo tener dos ordenadores encendidos todo el día.
Que mal me llevo yo con los cables, con las cosas con botones y con todo lo que huele a informática.

jueves, 7 de octubre de 2010

Semichurri

En otra entrada, de hace días hablaba de las palabras inventadas como propias para designar algo. Hoy además de la palabra tengo más razones par escribir esto.

Una noche cenado en Vips con unos amigos, confundimos la salsa chimichurri y leimos semichurri. Ya ves tú si se parecen.

Un semichurrri es como algo menos que un churri o novio, vamos lo que está antes que los novios, que son los amigos. En este caso y por ser yo una fémina lo dejaremos en amigas.

Pues desde entonces a mi mejor amiga la llamo semichurri, y así nosotras ya nos entendemos.

Mi semichurri y yo hemos compartido momentos de los buenos, y nos hemos reido de muchas cosas, pero para reirse para tomar un café cuando todo va bien vale cualquiera.
Nosotras hemos estado escuchándonos muchos domingos, cada una con sus problemas, con sus inquietudes. Cuando una tiene un problema, llama a la otra o le manda un mail y al menos a mí me sirve de ayuda tenerla a ella al otro lado.

Es muy difícil encontrar alguien dispuesto a escuchar, alguien que se preocupe por ti, que sepa estar en los momentos duros y que aparque todo por estar contigo. Eso son los amigos.

Ahora bien, cada una de nosotras tiene un mozo, y ellos son los que nos dan permiso los domingos para una quedada siempre a la misma hora en el mismo lugar, los que se conocían desde hace muchos años. Por eso nos conocemos nosotras.

Bueno este domingo de fiestas, tendremos momento tiramisú y luego quien sabe si habrá que competir o nos iremos por ahí de juerga aunque no seamos muy de ir de marcha.

martes, 5 de octubre de 2010

El dichoso mantón


Como decía ayer mismo, Zaragoza ya se está preparando para sus fiestas mayores.
Y aunque se preveen llenas de lluvias, hay que ir sacando el traje para el día grande.

La verdad es que en mi caso, el traje no es ni de gala ni de campesina, es una mezcla de todo, es un poco de cada cosa, pero para mí tiene su encanto. Los puristas de los trajes dirían que no es correcto por algunas cosas pero si he de ser sincera me da igual.

La falda, azul y gris es de fabricación casera, pues estas cosas como las hace una madre no las hace nadie. Es larga hasta los pies y pesa unos 4 kilos.
La camisa este año, como no hay de mi talla en ninguna tienda, ha sido reemplazada por una camiseta negra que a penas se va a ver pues lleva encima el mantón, que tiene ya quince años pero está muy bien conservado.

El mantón es enorme y voy arrastrándolo por la calle, yo que mido casi 1,80.
Pero para ponérselo bien hay que tener experiencia, y paciencia.estos días lo tengo en casa, para practicar y no pedirle el favor a mi madre que la mujer se me levanta a las 7 de mañana para engarzar las agujas.

Es un lio hacer coincidir las flores de todos los colores, que la cosa quede simétrica como si fuera aquello un cuadro, o me queda muy alto o muy bajo, o no me queda centrado, y ya si entre medias me clavo un alfiler la cosa ya pasa a mayores.

Es un rito de cada doce de octubre desde hace bastantes años, pero tengo que aprender yo solita con estas cosas porque es algo que sólo hago yo en la familia y a veces para los demás es un incordio más que una tradición.

lunes, 4 de octubre de 2010

Vísperas de fiesta

A cinco días para que den comienzo las fiestas del Pilar, la cosa no pinta muy bien en lo que a días de sol se refiere, parece que el Día del Pilar nos va a caer un tormenta como la de hace dos años en la que más de una se arremangaba las faldas para no mojarse nada.

Pero por lo demás las ferias ya están montadas y lo se de buena tinta porque las he visto esta mañana cuando iba a hacer la compra, el circo ya ofrece actuaciones y a la entrada de mi barrio ya hay un cartelico que pone Pilar 2010, bienvenidos. Como si las fiestas se acabaran en Valdespartera.

En lo que a trajes regionales se refiere los que se lo han hecho a medida ya están haciendo las últimas probatinas y las que ya lo tenemos en casa vamos probando a encajar el mantón con alfileres y a aprender a plancharlo por no molestar a la madre que bastante hace en día 12 con madrugar a las 6 de la mañana para hacer el desayuno y vestirme.

Un día de estos nos iremos a por unos programas de bolsillo, plancharemos ya los cachirulos y afinaremos la voz con miel para cantar unas jotas en el momento que se tercie.

Y aunque algunos están deseando marcharse, lógico si eres mayor y no te gusta el bullicio, los jóvenes estamos deseando empezar la semana de fiestas para salirnos un poco de madre.

domingo, 3 de octubre de 2010

Deme un cacharro de salsa, por favor.


Ayer estuvimos Avelino y yo, cenando en un restaurante chino, y la verdad cenamos muy bien, y muy raro, pero sobretodo asequible para la calidad que tiene.

Los tallarines rebozados estaban de cine, y los entremeses tien te los sacan en una torre de bambú con piezas típicas de comida china (Sao mai, nian gao...) Y como clásico indudable dos rollitos de primavera.

Pues bien, para los rollitos pedimos salsa agridulce un "pichorro de esos" de salsa agridulce, le dijo Avelino al chino. Y la verdad es que tardaron en traerla, lo creo que porque estaban buscando pichorro en el diccionario que lógicamente no se encuentra.

Es un palabro de estos que nos inventamos para decir que queremos un tarro, un bote, vamos que queremos algo, pero tenemos que complicarles las cosas.

Tenemos donde elegir, el pichorro, el pijorro, la cosa esa, un cacharro de esos, el trasto ese, un perolillo de salsa, en fin hay diversidad, como en casi todo.

Pero vamos hubiera muy simple pedir un poco de salsa, o un bote de la misma, pero no, tuvimos que ser originales. Hay que tener en cuenta que el chupito aun no nos lo habíamos bebido, pues lo sacaron con la cuenta, y aquí servidora se tomó dos vasos, uno para no pasar frio y otro para brindar. Había que aprovechar que nos dejaron la botella en la mesa, que no en todos te hacen eso.