domingo, 18 de agosto de 2013

La familia es lo mejor cuando se esta solo

Dos meses sin escribir. Joder que difícil es volver a empezar.
Han sido dos meses complejos. Duros, extraños, complejos.
Los que me leen ya saben lo que he pasado. Se han tensado demasiado las cuerdas y se han roto.
Como decía La Jurado, se nos rompió el amor de tanto usarlo.

No sé si para siempre, o para unos meses. Prefiero no pensar, no mirar atrás, no llorar, por muy recomendable que sea. Mis lágrimas no se las merece nadie.

Pero hay una cosa que me ha hecho remontar por encima de todo.
La familia es esencial en estas cosas, en los momentos duros, en esas tardes aburridas en las que antes salía de juerga, (llevaba 11 años sin pasar un sábado por la noche en casa con mis padres).
Es fundamental que tu hermano se te lleve al cine y te pague las entradas.
Que tu padre te ponga deberes todos los días, veasé por deberes, escribir entradas en un blog de autoayuda.
Que tu madre te enseñe pilates, o masajes, o se te lleve de compras.
Eso por no hablar de lo entretenido que es hacer pulseras de macramé, o pendientes, o subirse al huerto a cosechar pimientos y tomaticos.

Eso sí, con los amigos hablo, con unos todos los días, con otros una vez al mes, pero vernos, no nos hemos visto aun. No he salido a tomarme un helado o una horchata.

Eso sí, he perdido cinco kilos, algo bueno tenia que sacar de todo esto.

Digo yo que algún día pasaré página y empezaré de cero, o al menos eso es lo que debería hacer.

Mientras tanto chateo con amigas de Barcelona, por las redes sociales, y disfruto de algo de tiempo para mí, pues creo que en el fondo lo necesitaba.

Gracias a mis padres y hermano por remontarme, porque se que sin ellos nunca hubiera salido adelante. Aun queda camino por recorrer, mucho por cambiar, pero yo en esencia sigo siendo la misma. No se estar sola, y me asusta la idea de quedarme para siempre soooooola.


lunes, 3 de junio de 2013

Huelga de personal de limpieza en Sanidad


Acabamos de venir de una de nuestras múltiples visitas al Hospital Miguel Servet.
La verdad es que el aspecto del edificio por dentro en las zonas comunes es deplorable. Tanto en el edificio general como en el de consultas.

La huelga del personal de limpieza ha dejado todo hecho un asquito. Cualquiera que venga de visita al centro puede salir de allí "por patas.

Hoy además, ya no es que sólo hubiera basura y huevos reventados, es que además había una pareja de policías nacionales en el hall, y un celador en el control, cosa que hace años que no hay.

Los baños huelen a sucio, como si en años no se hubiera vertido por allí una gota de lejía, aunque eso si que está cuidado, higiene tiene que haber porque sino eso sería un foco de infecciones, pero huele todo a dejadez.


Las plantas de habitaciones están "decentes", pero es alucinante como mientras estás en la sala de espera vez pasar a la persona que hace servicios mínimos arrastrando la fregona con desgana,

Joder, yo puedo entender que no les mejoren las condiciones de trabajo, que el convenio no esté perfecto, lo que quiera que sea que les haga manifestarse, y quizás tengan razón, no digo que no, pero nosotros los pacientes no tenemos porque pasar entre vasos de café derramados, o depositar un papel en  una papelera llena de porquería que vete a saber quien ha tocado.

Al menos mi santo, que es el que entra a las dependencias donde operan, y hacen curas, me ha dicho que eso lo tienen muy cuidado.

De todos los centros sanitarios que he visitado desde que se inició la huelga, el Miguel Servet es el que más descuidado está, pues tanto los ambulatorios, como el Clínico. presentan un aspecto normal.

De todas las maneras no creo que llenarlo todo de porquería sea la solución.

Ellas al menos tienen un trabajo. Otros ni eso tenemos para quejarnos.








domingo, 19 de mayo de 2013

Estoy de mudanza

Nos cambiamos de piso.
No es una decisión a la ligera, hemos visto más de un nuevo lugar para anidar y hemos cogido el que más nos ha gustado.

Más grande, más tranquilo, más céntrico, mejor comunicado, y con mi familia cerca.
Que coño cerca, más bien diría yo en la misma comunidad. Eso es ser vecinos. Luego pasará debajo de mi ventana y verá todos los días mi ropa tendida jiji. ¿Oleré sus pucheros desde mi terraza?

Ahora estoy llenando el salón de cajas, parece que no voy a terminar nunca, vasos, platos, figuras, cacharros, pichorros, trastos, cables, libros, trapos, manteles. Buuuuf me agobio sólo de escribirlo.

También vamos llevando cosas a la casa nueva, ya tenemos televisor. cadena de música, comida en la nevera, utensilios de menaje y limpieza, y muebles.

El nuevo hogar tiene ya muebles, así que nuestros muebles los acoplaremos a lo que ya hay en la vivienda.

De momento esta noche ya hemos dormido en la cama nueva y ya hemos también cenado en nuestro nuevo salón. Poco a poco va teniendo nuestra esencia y la de mi perro que nos deja "regalicos" por el salón.

Espero que este cambio sea el comienzo de una nueva etapa, y que nos sirva par estar mejor. A mi me tranquiliza el simple hecho de tener cerca a mi famillia. Ellos no se si lo saben, pero los quiero mucho.
Algún susto que otro les doy, pero se me pasan de la misma manera que me dan. Y se que ellos no nos van a fallar nunca. Son las personas que más quiero en la vida.

Y a mi santo también lo quiero faltaría más, él, no hace muchas fuerzas, pues tiene que recuperarse de lo suyo, pero le encanta nuestra nueva morada, y ya me dijo que ójala Dios le permitiera estar allí muchos años. Él le da gracias a mi familia por su ayuda, porque sabe que los tendrá a su lado siempre.

Tal vez haya sido un poco dura con él porque estoy nerviosa, cansada, y él lo aguanta todo, pero es un pedazo de pan y el amor puede con todo.

En una semana este ordenador y la mesa que lo soporta ya estarán instalados en la casa nueva, también las lámparas, la comida, y nosotros, claro.

Aunque antes de dejar nuestro primer piso de una manera definitiva talvez haga lo mismo que hice la primera tarde que pasé sola en el salón. Tumbarme en el suelo, poner la radio a todo volumen, y sentir la sensación de una habitación vacía.



miércoles, 8 de mayo de 2013

La primera farmacia de Valdespartera

El barrio de Valdespartera ya tiene farmacia. 

Después de años reclamando un establecimiento de estas características, los vecinos del barrio ya contamos con este servicio.

La botica ubicada en la Calle de la Caza, en la zona de Depósitos, tiene entrada también por la Plaza de la Edad de Oro, donde se ubica la residencia de la tercera edad.

En las próximas semanas está prevista la apertura de dos farmacias más en el barrio. Una en Desayuno con diamantes y otra en el Paseo de los olvidados.

miércoles, 10 de abril de 2013

Amueblar un piso por primera vez.

Tenemos unos amigos que les acaban de dar las llaves de su casa nueva.
Ayer nos contaban que estaban mirando muebles y cosas para decorarla y darle su toque personal.

Y en ese momento yo me acordé de nuestro piso vacío, cuando coleccionaba folletos de tiendas de muebles y mirábamos platos, tazas, cortinas, electrodomésticos varios... librerías, televisores, dvd, ventilador, mantelerías, mesas, sillas, un sofá tres camas.... joder que de cosas tengo en casa para ser pequeña.

Nosotros como buenos amigos nos hemos ofrecido ya para ir a mirar muebles y ayudar a llevarles cosas a la casa nueva, más que nada para recordar viejos tiempos.
Tiempos en los que el salón se convertía en una carpintería donde se montaban mesillas, carros de cocina, estanterías para cds, cómodas.... eso era un campo de batalla donde más de una vez se perdía algún tornillo.

Luego vienen los padres y amigos que te guardan alguna cosa y te la guardan con toda la ilusión del mundo.

Nosotros poco podemos darles a estos, pero algo buscaremos entre los armarios de nuestro nido para llenar el suyo.

La aventura de comprar tus primeros muebles es una locura divertida, serán muebles ya para unos añitos así que la decisión debe pensarse, a lo mejor hoy te gusta en rojo pasión pero piensa si dentro de 20 años querrás ese color en tu salón.

Nuestro nido y de nuestro amigos son pequeños, unos 70 metros cuadrados y ya nos parece mucho espacio para llenar. No se yo como llenan las mansiones los ricachones que tienen infinitas habitaciones y un jardín enorme.

Tampoco creo que vayan a Ikea. pero para eso hay tiendas que por cuatro maderas te cobran un potosí.


domingo, 7 de abril de 2013

Para hablar sin saber de que hablas, mejor cállate.

Tontos hay en todas partes del mundo. Sin ellos el mundo sería... diferente, como raro. La vida de los que somos más listos, que no inteligentes, sería mil veces mejor.

Yo no quiero hacerme la lista delante de nadie, pero a veces el tiempo termina por darme la razón en casos en los que se supone un médico o un maestro, o un adulto cualquiera, debería saber más que yo.


Muchas de las cosas que aprendemos en la vida no se enseñan en la escuela. Se aprenden a base de experiencias, de golpes bajos, de la rutina diaria...

A mí por ejemplo nadie me enseñó en el cole a poner inyecciones y ahora a mi santo se las pongo yo en casa. Y hay cosas como el respeto y la educación que van dentro de las personas, que no vienen en los libros.

Yo os pongo un ejemplo claro, ya sabeis los que me leeis a menudo que mi santo está un poco malito. Y claro está, su santa, osea yo, no me separo de él ni un minuto salvo obligaciones...
Hay cosas de su enfermedad que sólo sabemos él y yo, porque para eso pasamos 24 horas juntos y llevamos un año luchando contra todo.

A nosotros nadie que no sea médico nos debe explicar como funciona esto. No hay que estar removiendo historias que un dia se nos explicaron y que preferimos olvidar hasta que sucedan con el paso del tiempo.

¿Qué si lo tengo aceptado? Para aquellos que lo duden aun, sí. Si lo he asumido aunque cuesta.
Nadie como yo sabe lo que he pasado, aunque crea saberlo. Yo se lo que es estar noche tras noche sin dormir, esperando que pase un médico, que un día te den buenas noticias y al otro te digan que no pueden hacer nada. se lo que es una sesión de quimio, y lo duras que son las sillas del hospital después de 15 dias cuidando a mi santo.

Sabemos mejor que algunos que se creen con derecho de opinar y molestar, lo que puede suceder con esta enfermedad, pero creedme. Las doce de la noche de un viernes de una semana en la que no he dormido apenas y en la que he tenido contratiempos, no es el mejor momento para decirme que asuma que un cáncer es para siempre, y que dejar ingresado a mi santo no es un problema.

Lástima que haya tontos que se creen listos, personas que mientras han tenido todo no nos han necesitado y ahora nos quieren hasta para hacer la compra. Lástima que nadie les haya dado más de una hostia a tiempo.

martes, 2 de abril de 2013

Un año después... Bendamustina, pero con ilusión

Hoy hace un año que comenzamos la batalla contra tu linfoma.
Hoy descubríamos en la la habitación 114 del hospital de día deL Servet lo que era la quimioterápia.

Fue un día largo, pero emocionante a la vez por empezar a pelearnos con tus aliens.

Después de ese gotero llegaron cinco más de R-CHOP que terminaste en julio, y que te quitaron parte de enfermedad y te dejaron algo recuperado, también cansado, pero siempre con ganas de luchar. Esas no las hemos perdido nunca.

Meses más tarde llegó la recaída, el paso atrás que nunca hubiéramos deseado nadie.

Vuelta a empezar de cero, a buscar un tratamiento nuevo que pudiera aniquilar cada célula maligna de tu cuerpo.

Los meses han ido pasando y el cansancio se ha ido notando en nosotros, cada mes a un médico, cada día una pastilla, cada semana alguna novedad, llamadas, idas y venidas, noches en vela, días esperando, pero eso sí siempre con la ilusión de saber que todo marcha bien y que un día todo esto llegará a su fin.

Cada vez estamos más cerca del final, esperemos que esta vez sea bueno, y podamos celebrar que tú estás bien.

He aprendido en esto meses a hacer curas, a tratar con médicos, enfermeras y celadores, se que hay algo que se llama Bendamustina y algo que se denomina Ritubximab capaces de deshacerse de aquello que no queremos.

Ánimo valiente juntos vamos a conseguir llegar al final, después de un año lo que nos queda nos puede parecer una corta prueba que pasar juntos.