sábado, 29 de mayo de 2010

72 meses compartiendo corazón



Hoy hace 6 años que en el boticario, una cafetería de la Avda. Goya, le pregunte a Pili si quería salir conmigo, la respuesta fue si.
Seguidamente tras darnos un beso, se fue al baño, a secarse las lágrimas que le habían producido la emoción de que me le hubiera declarado.

No necesitamos más de 2 meses, desde la primera vez que nos conocimos, un miércoles 7 de abril del 2.004, era Semana Santa, en las que me esforzaba en darle explicaciones a Pili y Antonio, el amigo que nos presentó, de cual era mi posición en la Procesión, y que instrumento llevaba.
Al día siguiente, vi a Pili al final del Pso. Sagasta junto al Corte Inglés, viendo la procesión. Ya tendré tiempo de ponerme nostálgico.

Avda. Goya, Gran Vía, Pza. Aragón, Pso. Independencia y Pza. España fueron las primeras calles de la ciudad que nos vieron dar nuestros primeros pasos como pareja.

Vi salir de tus ojos un brillo especial
probé la dulzura de tus labios con tus besos
nuestras manos iban unidas a donde nuestros
pasos las llevaban.

Ya han pasado 6 años de aquella noche mágica para nosotros, llevamos casi 1 año viviendo bajo el mismo techo, de nuestros labios siguen saliendo los besos más dulces, nuestros ojos siguen iluminando nuestros caminos en la oscuridad, el calor de nuestros abrazos sigue sin molestarnos en los cálidos días de verano, nuestras manos siguen unidas, incluso cuando dormimos juntos.

6 años dan para muchas cosas, que son muy difíciles de resumir en unas líneas.

Te quiero mi niña, sigues siendo la reina que le da vida a este humilde corazón.

viernes, 28 de mayo de 2010

Cuando todo empezó

Al principio eran sólo tardes, noches
Luego días, semanas, después horas
Minutos, instantes. Sin verte
Y hoy no puedo pasar un segundo sin ti.

Cuando todo empezó
podía verte en el silencio,
Podía pasar horas sin escucharte
Y ahora no puedo vivir sin ti.

Todo lo que tengo, cada cosa que miro
Todo aquello que nos ha visto florecer
Es un recuerdo de ti, de nosotros
De mi vida contigo.

No hay amor suficiente
No hay palabras aun inventadas
Ni lágrimas ya en mis ojos
Para expresarte lo que siento.

Cada noche, cada día, cada instante
Los que estamos juntos y los que no
todo lo inundas tú
con tu presencia y tu recuerdo.

Ya perdonareis, pero creo que hoy estoy me he levantado demasiado tierna.
Si han estado enamorados alguna vez me entenderán.
Una tiene sus días de recordar.
Avelino se merece un hueco por aquí de vez en cuando.

miércoles, 26 de mayo de 2010

40 de Mayo



El refranero español nos dice que hasta el 40 de mayo no te quites el sayo.
Viendo lo próximos que estamos a esa fecha, y que en menos de un mes entra oficialmente el verano, podríamos llegar a pensar que este refrán no tendría mucho sentido con el calor que estamos pasando, ante todo en Zaragoza.

Porque si el final de abril fue de lo más caluroso, con temperaturas de 29 y 30ºC, el mes se despidió con una fuerte tormenta que bajó el mercurio de los termómetros hasta los 20ºC.
Durante las dos primeras semanas de mayo disfrutamos de una media de 20ºC. Tras esas 2 semanas "atípicas", con una media de temperatura inferior a la de otros años, poco a poco y de bofetón, el calor o las altas temperaturas han vuelto.

Si el jueves 20, en Soria llegamos a ver 24ºC, cuando volvimos a Zaragoza enseguida notamos en el ambiente que había hecho más calor.

Estamos viviendo la última semana de Mayo, y aunque en algunas ciudades del norte están padeciendo lluvias o tormentas, aquí en Zaragoza el calor nos sigue acompañando, aunque sea con unas nubes que no llegan a nublar al sol.

Personalmente agradecería que hasta el 40 de mayo bajaran las temperaturas, para seguir luciendo el sayo.

Obras a la hora del desayuno

Ayer, a la hora del desayuno sonó el timbre de casa. Nosotros no esperábamos visitas y menos antes de las nueve de la mañana, pero miramos por la mirilla haber quien osaba a venir sin licencia.

Eran los albañiles, que venían a arreglarnos el rodapiés del salón.
Nosotros, como no los esperábamos, estábamos en pleno avituallamiento, con unos croisants untadicos con mantequilla de Soria, un vaso de zumo, unos "chococrispis" y unas magdalenas.
Pero ante la visita sorpresa de los obreros, recogimos en un santiamén, y desayunamos en la cocina, mientras nos arreglaban el salón.

Nosotros que estábamos tan relajados en pijama y aun con los ojos medio cerrados y después de un año nos vienen a arreglar el suelo. ¡Como les vas a decir que vuelvan en otro momento! Es que si se lo planteas igual ya no vuelven.

Mientras estábamos recogiendo la cocina, apareció la vecina de rellano con una morcilla en la mano (que nos había traido del pueblo), y nosotros le dimos un pedazo de mantequilla dulce para que la probara.

En medio de ese vaivén de alimentos los obreros pusieron a cargar una radial en el descansillo, y con todo lleno de polvo y de ruidos contemplábamos nuestro nuevo rodapiés mejor colocado, pero hueco por detrás, por un defecto de obra.
Cuando nos acabaron la obra en 20 minutos nos cambiamos y nos fuimos a hacer unos recados.

Sólo nos falta ya que vengan a siliconarnos los sanitarios del baño, porque a este paso el lavabo me aparece cualquier dia en el pasillo de lo que se mueve.

lunes, 24 de mayo de 2010

Familia


¿Donde empieza y acaba la familia?
¿En los hijos, en los nietos, en los bisnientos? ¿En los tios, los primos, los abuelos, los bisabuelos?
¿Los hijos políticos son también de la familia, aunque no estemos casados?
Y yo que me se.

Vaya tanda de preguntas para empezar la mañana, supongo que tienen respuesta fácil, pero me he pasado toda la noche buscando respuestas y no me ha respondido la cama.

Hablo siempre de familia cercana, la que está para acompañar, para ayudar, para preocuparse por ellos, con los que quedas a comer los domingos, a los que visitas de vez en cuando, los que echas de menos.

Mi familia no es muy grande, pero ya dicen que la esencia buena viene en frascos pequeños, somos cuatro gatos y un perro. Porque el perro es como uno más.

Luego crece porque llega el novio, con su familia que para mí también es mi familia, aunque cueste demostrar algunas veces que puedes ser la nuera perfecta.
Y tendremos hijos, y nietos, sobrinos y cuñadas, primos lejanos y familiares a los que ya nunca verás.

Hoy me he levantado con ganas de pensar en la familia y en sus límites, ya ves que cosa. Saber a quien le importas y quien te quiere, saber quien se ocupa de ti, y quien te escucha cuando tienes un problema.
Eso es la familia. O no.

sábado, 22 de mayo de 2010

Mantequilla dulce de Soria



Este dulce típico soriano es un reciente descubrimiento para mi paladar a pesar de todos los veranos que he pasado allí y de que mi abuela compraba alguna cajita de mantequilla dulce para darse un capricho. De pequeña nunca la probé porque no me gustaba ninguna mantequilla, y ahora es un vicio, un vicio confesable.

En mi último viaje a Soria me he traido dos cajas de mantequilla dulce, casi podría decir que fui ex-profeso para traer mantequilla para mí y para algunos amigos y familiares.

Ahora la mantequilla dulce es denominación de origen y de indicación geográfica protegida (IGP), lo que la convierte en producto de gran calidad.

Hay de dos clases la de color amarillo con adornos rositas, y la de tres sabores y colores (como la de la foto). Es un producto que en algunas tiendas de Zaragoza ya se vende a un precio un poquito más elevado que en Soria pero que merece la pena probar.

viernes, 21 de mayo de 2010

Soria



Ayer estuvimos de viaje en Soria. ¡Qué recuerdos! recuerdos de niñez, de familia, de buenos veranos.

Vimos casi todo lo que queríamos ver, sólo nos dejamos San Saturio, pues la idea de caminar 2 kilómetros a las 6 de la tarde, agotados y con un calor propio de agosto, nos hizo desistir.

Pero vengo, yo al menos, con el buen sabor de boca de haber sido capaz de encontrar las casas donde veraneaban mis abuelos.
Vimos también un par de iglesias, el rastro, que se celebra los jueves, el parque, que está muy bien cuidado, el Parador, donde la vista aérea de la ciudad no tiene desperdicio y la tumba de la mujer de Machado, que se encuentra cerca del olmo de la foto, el famosos olmo seco del poema.

Fue un día para recordar, para perdernos por el camino, para desconectar de la gran ciudad, para traer dulces típicos que aquí no se venden.
Tienen todo muy bien ciudado, y un poco mal señalizada la salida de la ciudad, (debe de ser para que no te vayas).

Es una ciudad pequeña con encanto, y con unas viandas exquisitas para quienes gusten de comer productos derivados del cerdo, a mí ayer en el super se me hacía la boca agua.
Pero sólo me traje dos tarros de mantequilla dulce y un par de tortas, que son un buen recuerdo porque se pegan a la barriga de buena manera.