martes, 30 de noviembre de 2010

Dar y recibir cariño. Cuidar a personas mayores y no tan mayores.


Esta mañana la he dedicado a ir a la residencia de mi abuela. La verdad es que es tan poquito lo que les das a los abuelos y tanto lo que te lo agradecen... que sales de allí reconfortada para toda la mañana.

Los que son más amigos de mi abuela me saludan, por los pasillos, y si me paro a hablar con ellos y les regalo una sonrisa se les pone un brillo en los ojos, debe ser de recordar que un día tuvieron mi edad.

Hay dos señoras que siempre se sientan en los mismos bancos cerca del ascensor y que animan a mi abuela y le explican que hacerse mayor no es malo. Porque mi abuela querría tener aun 50 años.

Y luego está el abuelo zalamero que siempre que me ve me dice un piropo de los de antes, de esos que ya casi no se dicen, y dice que cuando me ve aparecer es como si saliera el sol en el cielo porque ya se le alegra la mañana.

Mi abuela y yo nos tomamos un café (que con estos fríos apetece), unas magdalenas, y yo la observo, como se hace mayor, como saca fuerzas ahora que casi no anda, para acompañarme a la puerta de salida, y para ir a saludar a su amiga Candi - Candi que cada vez que voy a verla me da unos abrazos que dan calor y cariño.

Son abuelos todos que sonrien como niños cuando alguien les da una caricia, les hace compañía, les dedica un poco de su tiempo, y todos salimos contentos, ellos por el ratico que pasan y yo de ver que les hago felices.

Luego he ido a ver a mis padres y esos aunque son jóvenes aun necesitan cariño de hija, en un frasco, los he mirado recordando que los tengo aquí gracias a Dios, y pensando que sin ellos no sería la mitad de lo que soy y sabiendo que su amor es para mí muy importante.

Todos necesitamos querer y ser queridos, las dos cosas son de vital importancia para vivir mejor, para saber en un momento dado a quien llamar, con quien reir, con quien pasar la vida y saber quienes te quieren de verdad.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Como poner las cadenas al coche.

Cuando llega la nieve a la carretera, uno de los mayores problemas que nos encontramos los conductores, es el no saber poner las cadenas.

Unos consejos que dan son, que hay que ponerlas en las ruedas motrices, es decir, si el coche es de tracción delantera, se ponen en las ruedas delanteras, si es tracción trasera, se pondrán en las ruedas traseras, y si es un vehículo con tracción a las 4 ruedas, lo recomendable será ponerlas en las ruedas delanteras.

Otro consejo, es bueno ponerse unos guantes, y seguir las indicaciones del fabricante.

En muchas ocasiones, según el lugar donde las tengas que poner, encontrarás otros conductores que te ayudaran a ponerlas.


En este vídeo de la web de autopista.es, verás como se ponen las cadenas.



martes, 23 de noviembre de 2010

Te recordaremos siempre


No me conoces, ni yo a tí, pero llevo tu sangre por mis venas.
Hace cincuenta años que te fuiste, toda una vida, una vida que da para mucho, para que cambie el mundo y se llene de cosas que tú no has podido conocer.

Me gustaría subir allá donde te encuentras a dejarte unas flores, llevar a tu niña conmigo, a decirte algo, pero no vamos a poder. Y aun así con todo y eso, te recordaremos, te pondremos una vela, unas flores y te hablaremos porque se que nos escuchas.

Sabemos que estás ahí para salvarnos la vida, para mirarnos te sentimos en el ambiente como a los otros que ya también se fueron. Sois nuestros ángeles de la guarda.

El otro día te vi en fotos, que es casi la única manera que tengo de saber como eras, y me recuerdas a mi madre, tu hija, que tiene tus mismos ojos, tu mismo pelo oscuro, es tu imagen viva por eso en ella puedo verte también.

Me hubiera gustado aprender algo de tí, pues los abuelos siempre tienen algo que enseñarnos a los nietos, que me llevaras al parque, que me cuidaras también. Pero la llama de tu vida se apagó demasiado pronto. Te recordamos hoy y siempre. Ascensión.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Creperie "La Maison"


Anoche estuvimos cenando con unos amigos en la creperie, "La Maison", en el barrio de Santa Isabel en Zaragoza.

La verdad que muy bien, un sitio pequeño, de ambiente familiar, muy bien decorado y con un grifo de cerveza que cuelga del techo.
Pero merece la pena.

Tiene una extensa carta, que abarca desde las ensaladas, a los bocadillos, tostadas, pizzas, platos diversos y por supuesto crepes.

Muy bien presentados, recién hechos y de gran tamaño, optamos por un crepe de espárragos verdes, gambas y champiñones y otro de pollo con setas y salsa de foie. Muy buenos los dos.
Había también de quesos, de marisco, con anchoas, con queso, jamón cebolla y patatas.

De postre crepe también, pero esta vez de chocolate, nata y nueces, delicioso, pues el chocolate sabía a avellanas y se mezclaba con el toque amargo de las nueces.
También tenían para elegir, batidos, tarta de queso, flan de café o de chocolate blanco, trufas...

Buena relación calidad precio en relación al buen servicio que ofrece su personal
Ideal para cenar con amigos o con la familia. aunque es recomendable reservar mesa para encontrar sitio.

sábado, 20 de noviembre de 2010

¡Qé Muffin!


Es un producto de Panrico, de la familia ¡Qé!, su presentación para la venta al público es un envase individual con un peso de 105 gramos y un precio que puede ir entre los 0,81 y los 0,96 céntimos, según el hipermercado o supermercado donde se adquiera.

Está relleno de cacao y la punta del muffin cubierta con chocolate. ¡Qué punta más tentadora!

Los principales ingredientes de los que está compuesto es de azúcar, harina de trigo, agua, aceite de girasol, huevo líquido pasteurizado, jarabe de glucosa y fructosa, cacao en polvo, leche desnatada en polvo, chocolate.

Es de sabor esponjoso, suave, con un delicioso y tierno sabor del chocolate de la punta. Interiormente está rellena de cacao la mitad del muffin.
Como dice el eslogan de la marca, tierno de la primera a la última rebanada, se podría aplicar a la fecha de caducidad, diciendo que es tierno desde la fecha de envasado a la fecha de caducidad.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Sentir amor es maravilloso


Si alguna vez tuviera que explicarle a alguien lo que es el amor, se lo resumiría con un nombre propio. El de la persona a la que quiero.
Podría pasarme horas escribiendo sobre él y seguro que me dejaba cosas por decir.

Cuando alguien quiere de verdad a otra persona no es capaz de olvidarla ni un minuto de su vida, ni sabe pasar las tardes sin verla aunque fueran cinco minutos.
Tampoco le abandona cuando llora, cuando el dolor invade su alma como hacen conmigo, pues siempre tengo a quien contarle todo, quien me cuide en el dolor.

Tengo alguien a quien deseo abrazar cada mañana cuando despierto, alguien cuyos besos saben diferentes a todos los besos que haya probado en vida.
Alguien que convierte las horas en que no está en eternas y las tardes a su lado en instantes breves que a veces querría detener para que no terminaran.

Mientras exista él, no sería yo capaz de mirar a los ojos de otros hombres con la idea de enamorarme, ni trataría de buscar amor en otros brazos. Si se quiere de verdad le debes un respeto a la otra persona.

Queda apenas una hora para que llegue a casa, para verle de nuevo, para reir con él, para mirarle a los ojos y decirle una y mil veces que le quiero, para no sentirme sola. Para saber que más allá de todo, por encima de cualquier cosa está el amor que alguna vez todos deberían sentir pues es maravilloso.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Patrimonio de la humanidad.


Los castells son desde ayer, junto con la cetrería, la dieta mediterránea, el flamenco y el canto de la sibila patrimonio de la humanidad según la Unesco.

Los castells son tradicionales en Cataluña sobretodo en zonas como el Baix Camp y el Penedés, es una expresión folcklórica que se celebra en todas las fiestas de la zona.
Las diferentes Collas o grupos castelleras, ensayan todo el año diferentes formaciones humanas.

Impresiona de cerca ver como piso a piso se va formando la torre que empieza en una piña y acaba con el anxaneta. La torre termina cuando el anxaneta levanta su brazo. Entonces empieza a deshacerse el castillo humano.

A veces la torre se tuerce y cae y el enmudecimiento del público se vuelve un grito por el miedo de los que puedan estar debajo.

Este reconocimiento hace que cosas para nosotros de sobra conocidas sean mostradas al mundo en algunos casos como algo novedoso.