lunes, 10 de septiembre de 2007

GH, el retorno

Ha vuelto el mejor experimento soociológico de de todos los tiempos.
Gran hermano ha llegado otra vez a las pantallas de la televisión .

Esta vez, han metido a dos parejas de hermanas, cosa curiosa y nunca vista, haber si entre hermanas se discute menos, una discapacitada visual, una travesti, un "moreno", un italiano y un legionario. Parece que otra vez el señor del casting se ha cubierto de gloria.

No se mucho más de esta fauna a la que seguiremos, para ver como acaban, pero en una casa como esa, aunque fuera encerrada con personas opuestas a mí, me encerraría un par de años a cuerpo de rey.

Cada año tienen más lujos.

¿Qué pensarán, los concursantes de la primnera edición, que por cierto fue la mejor, y que no tenían yantas cosas?
El programa ha degenerado.

Ahora ya no se trata de convivir sino de sobrevivir para hacer la portada de Intervu antes que nadie o para salir en las teles, ganado más dineros que el ganador final del concurso.

Eso sí, si yo delante de unos cuantos millones de españoles, conociera a una hermana que tenía en la otra punta de España, lo último que haría sería deirle:
¿Tu eres entonces mi hermana? ¿Llevas tabaco? Pues anda dame un cigarro.

Menos mal que son hermanas y no se han visto nunca, o al menos eso nos hacen creer.

Eso sí, yo sigo echando de manos a una señora o señorita entrada en carnes, o a un señor mayor de 50 años. Tendré que esperar a la próxima.
Eso es la telerrealidad ñor@s.
Vaya tres meses nos esperan.

viernes, 7 de septiembre de 2007

La piedra


Esta piedra soriana, ha contemplado cientos de meriendas a base de torreznos y tortilla, y otras tantas subidas y bajadas de la gente que se sube encima para fotografiarse.
Desde esta piedra musgosa y resbaladiza me creía yo de niña que podía ver el mundo, y no veía nada más que pinos.

Tiene por compañera a una zarzamora, que la verdad, da moras gordas, pero tiene unas punzas preciosas de grandes, porque un día me las clavé yo todas al bajar de la piedra.

Cada vez que vuelvo a verla, me recuerda tantas tardes de sol, viendo las vacas pastando, y me parece que era ayer cuando dejé de ir de vacaciones por esas tierras.

Ahora ya la gente no merienda en los pinares, está diferente el paisaje, pero ella se mantiene intacta, única, como recuerdo inerte de un pedazo de mi vida.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Uniformes nuevos

Mi Avelino, tenía hoy presentación de los nuevos uniformes de trabajo de la empresa donde trabaja.
La verdad es que ya le iba haciendo falta un cambio al modelito de marrasporque al menos el de mi "Ave" esta ya descolorido..

No me iamgino yo a nadie desfilando con los uniformes, y menos a Avelino, porque para otra cosa no, pero para modelo no sirve.

A él le va más lo de la leche, y las croquetas congeladas, el pan de molde y los chorizos.
Y eso que como el dice es un tipo "pa. lo que. sea".

Desconozco los colorines del polo y el pantalón, pero ya me contará "Ave", si le gustan.

Si pudiera ver por un agujero a las mozas que les van a mostrar las nuevas equipaciones podría partirme de la risa, nunca había pensado que una gran empresa hacía presentación de uniformes, como se hizo con la con la Expo.

Lo que si se, es que éste, como todos los, grandes eventos, terminará con un agape, de esos que sirven en las empresas con categoría.
Porque allí "Todo es posible".

Atrapados en la gran ciudad

Cuando ya parecía que no se podían hacer más obras en esta ciudad, hoy voy, y me encuentro unas vallas inesperadas.

Resulta, que como ya sabemos, el puente de Piedra está cortado, y la zona del Pozo de San Lázaro pues tamién está levantada.
Bueno, pues la únca salida que nos quedaba para ir al Barrio del Rabal era el Paseo de la Ribera, que hoy para colmo también estaba cortado.

¿Alguien me dice como llegar en coche hasta Ranillas, o hasta la oficina del INAEM?
Pues bien, en ese instante de caos y atasco, una se apea del coche en el que la llevan y piensa.

Por un momento quieres cruzar Sobrarbe y bajar por las calles estrechas del Rabal pero Sobrarbe también esta taponado hasta Altabás y no puedes pasar, así que optas por tirar Sobrarbe para abajo, hasta donde te dejen seguir.
Y llega un momento que encuentras calle para seguir hacia tu destino.

Los coches, ahora ya sólo tienen una calle para circular, y en la que como es lógico en estos casos se forman unos atascos de la leche.

Yo les digo en serio que quiero ver como queda esta ciudad en el año 2008, y suponemos que con la de obras que tenemos, y los atascos que eso conlleva y los desvíos, y los ruidos...
se nos compensará con algo que merezca la pena.

La realidad es que de momento circular de cualquier forma por esta mi ciudad se convierte cada día que pasa en algo insoportable.

Dicen que todo lo bueno se hace esperar. Haber si esta vez es verdad.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Gracias a todos

Gracias a ti, que me abriste las puertas de esta vida laboral, que ya no es vida.
Gracias por marcarme con la cruz del terror, y por mirarme con aquellos ojos tan “salidos”.
Gracias al que me enseñó el gusto por dedicar tiempo a los otros, entre grasas y motores.
Al que rodeado de autobuses me retiró su mano, “por sus poderes”.

Gracias al uniforme que me manchaba de jarabes y a los mimos de aquellos abuelos que me querían aunque todo fuera un engaño, y aún me duela el alma por su recuerdo.

Gracias a aquel que no me quiso como mujer, y me desterró al olvido, y también a los que entre pinchos y risas me dieron la última oportunidad de disfrutar.

Gracias a la que se olvidaba de contar y me quiso tener de esclava de sus pies. Y a los que creyeron que me perdería con su carrito por la gran avenida de Madrid.

Gracias a todos los que poco a poco me habeis convertido en lo que soy, una mujer que no se cree capaz de nada.

Cada cual puede entender aquí lo que quiera, pero esta es mi realidad, que hoy no me siento capaz de nada.

Una vez más, gracias a todos.

martes, 4 de septiembre de 2007

Cada 4 domingos

Ayer estaba yo, en uno de eso días en los que me pregunto a qué huelen las nubes.
Avelino, que para esos temas tiene mucha paciencia, preguntó con una cara de sorpersa. - ¿otra vez?, como si aquello no se supiera que tenía que pasar.

Ya te lo dije, le comenté, cada 4 domingos, necesito una dosis extra de mimos y chocolate del puro y un tragico de ginebra para curar los males.

La cara que se le quedó fue de susto más que de sorpresa, cuando supo que mi cuerpo funcionaba como un reloj para esas cosas.
Me pregunto que cara se le quedaría si el funcionamiento fuera incorrecto.

Él dice que se le ha pasado el mes muy rápido, a mí, cada vez se me hacen los días más largos preguntánome a qué cuernos huelen las nubes.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Los hombres y sus cosas

Dicen que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, y esta gran mujer viene cargada de paciencia, preparada para todo.

Yo soy de esas que dejaría todo por estar con el hombre de su vida, y así me va.
Soy de esas que se creen lo que les dicen, y eso con un hombre es complicado.

El que yo conozco me llena de pájaros la cabeza, y después de tres años llevo encima un nido de cigüeñas con crias y todo.
Me ha dicho cientos de veces que se quiere ir a no se donde conmigo, y de esas cientos, sólo una se hizo realidad este verano. ¡Al fin! ¡y que breves se pasaron los días!, después de tanto esperar.

Casi todos los hombres son capaces de prometer algo, y luego no saben cuando cumplir lo que dicen y se tragan sus palabras.
Lo bueno de esto es que siempre tienen una excusa perfecta, con la que nos terminamos creyendo que es lógico esperar o dejarlo para una próxima vez.

Eso nos pasa a muchas, pero es cierto que ellos tienen su mundo, y cuando llegamos nosotras les quitamos parte de ese mundo, que les exigimos.

El hombre que yo quiero, al menos, no me dejaría cocinar, ni limpiar, ni hacer nada, si no quisiera, pues él asegura, que es capaz de todo.
Es multifuncional.

Y eso sí, quererme me quiere como nadie. Y yo a él también.