martes, 7 de abril de 2009

Un lustro juntos


Eran casi las ocho de la tarde de aquel 7 de abril de hace cinco años cuando tus ojos aparecieron ante mí.
En ese instante algo ví en tí que me hizo pensar que te quería.
Nos presentaron, nos conocimos, y yo, hubiera detenido el reloj aquel Miércoles Santo en el instante que bajaste del autobús para perderte entre el gentío.

Tú por lo bajito me prometiste el cielo y lo desde lo alto yo te prometí que te vería vestido de nazareno.

No nos prometimos amor porque pensamos que era pronto aún.
Pero todo llegaría.
Yo llegué a casa pensando en que había conocido al hombre de mi vida, y aun estoy en lo cierto si pienso que no me equivoqué.
Hemos pasado muchos baches, y muchos momentos buenos, nos hemos querido y nos queremos, hemos dado pasos de gigante y hemos inventado un amor.

Aquella tarde que en principio sólo me iba a servir para traducir unas canciones al amigo que nos presentó, se convirtió en una tarde especial, difícil de olvidar.

Llevamos un lustro conociéndonos, amándonos, siendo nosotros mismos.
Cinco años de amor y amistad que espero no terminen nunca.

lunes, 6 de abril de 2009

El dolor de la Madre


El dolor de la Madre de Dios, nada tiene que ver con cualquier otro dolor.
Cualquiera de sus siete dolores son más hondos que ninguno.

Ayer, en cinco horas de procesión por las calles de Zaragoza, la Real Cofradía del Prendimiento, predicó los Dolores de la Virgen durante el Calvario de Jesús.

Fue una procesión, emotiva y eterna.Recorrido por el centro de Zaragoza, de Colegio a Colegio, y con siete paradas y un toque de carrillón en la Plaza de España desconocido para mí.

La nueva peana del Cristo de Daroca, procesionaba a paso lento por el centro zaragozano, a hombros de 8 cofrades, y acompañada del piquete.

Y detrás la Dolorosa las mantillas, las representaciones y por fin, la sección de instrumentos donde va mi propio Jesús que no tiene otra penitencia que la larga caminata, que hacer un buen toque final, y que se inunda de emoción cuando, durante el trayecto, se encuentra con el amor que le derrama unas lágrimas de emoción.

El calor era sofocante y eso hace aun más pesada la marcha.

Un año más me habeis emocionado, me has emocionado, detenido a mi altura, con los ojos llorosos ambos, cuando los capirotes se alzan al viento terminada la procesión y tu y yo nos encontramos y nos fundimos en un abrazo.

viernes, 3 de abril de 2009

Las muñecas de Famosa

Ayer estaba yo en el Carrefour, y tenía delante en la caja de pagar a una niña de unos dos años a la que habían comprado una muñeca.
Y de repente sin más, me puse a llorar.
Avelino no entendió semejante reacción, y me dijo:
-es como si yo al ver un geyperman me pusiera a llorar.

Yo de niña tenía una colección de barriguitas como la que le habían comprado a la pequeña.
Los anuncios de muñecas que hacen "sus cositas" y comen purés me traen a la mente cosas que ya debería haber borrado, no por malas, sino por antiguas.

También es cierto que hay muchas cosas que me hacen llorar, una canción, una comida especial, o unos versos de antaño escritos con mis manos.

Mirar por la ventana y ver el futuro, y a la vez el barrio donde viví mi adolescencia, pensar que no soy yo misma, que me agobia todo y no darme cuenta de que no puedo ser perfecta, un abrazo materno a diario, pensar con rabia que aquellas cosas que deseas nunca llegan y que alguien me diga que estoy estropeada o que parezco una abuela.

Son cosas que me entristecen.

Avelino, me dice que lo de las muñecas es porque quiero ser madre y yo no estoy segura de que eso sea cierto.
Pero todo lo demás debe ser síntoma de algo que no entiendo.
Me lo expliquen, que otro día les hablaré de lo que me hace reir. Lo prometo.

sábado, 28 de marzo de 2009

El placer de escribir

Escribir, es un placer, un hobby, una manera como otra cualquiera de plasmar lo que sentimos, o lo que queremos decir.

Un blog nos ofrece ahora estas oportunidades, pero no podemos olvidarnos de las cartas manuscritas de amor, o de lo que puede hacer nuestra imaginación si la dejamos volar ante un papel en blanco y una pluma.

Escribir, te permite, bajo un anonimato relativo expresar vivencias o sentimientos, y te lleva a recordar cuando pasados los años lees aquello que un día te hizo sentir algo especial.

Da lo mismo verso que ensayo, con o sin rima, largo o corto, triste y de amor o con final feliz o de piratas. Escribir es un gran ejercicio, por el que a veces nos saben recompensar.

Tener la suerte de ser premiado sin ser conocido, en un concurso de literatura es un placer mayor al alcance de los valientes que muestran su obra al mundo.
Cuando oyes tu nombre para premiarte por una obra sientes que todo ha servido para algo.

Algunos aprendimos a escribir poesía leyendo a Gloria Fuertes a Machado o a Becquer, y pasamos las tardes llenando de rimas un papel.

Gracias a los que escriben y me regalan versos y a los que me leen y me critican.

la poesía es mi regalo
mi sueño la libertad
vivo con la soledad
tengo a mi alma en un sueño

viernes, 27 de marzo de 2009

Soria


Ayer, volví a ese lugar donde tantos veranos fui a pasar fresco, porque no suele hacer calor, y casualmente ayer había 26 grados al sol.

Caminé por el Mirón, donde la gente se sentaba a reflexionar, a ver su Soria desde un lugar donde se respira tranquilidad.

Pasé por el Collado, el mercado y el rastro, ví la rosaleda en plantación, vamos sin los rosales floridos, y me dejé llevar por los recuerdos de niña, por el aroma de un costillar en adobo, por los versos de Machado y por la guia de planos.

Me sentí como en casa, una vez más aunque pensando en como nos ha cambiado la vida, en cuantos os quedasteis en el camino en aquellas meriendas y tardes de paseo.

Eres pequeña, sencilla, y estás llena de recuerdos por cada calle por la que quiera dejarme caer.

domingo, 22 de marzo de 2009

Crisis

Cada vez que me da por pensar un poco, la verdad es que yo misma me asusto de las cosas que pienso.
Cuando salgo de cenar de un restaurante me arrepiento de haber entrado, y cuando tengo una camisa en la mano para probarme, miro la etiqueta del precio y entonces decido no comprarla.

Me duele el bolsillo solo de tener que ir a la farmacia a por unos ibuprofenos, o a por un antibiótico para el catarro. Y no digamos que me duele para pagar una operación dental, que la seguridad social no cubre y pienso que debería cubrir.

Cuando quiero pensar en irme a pasar el día fuera en vacaciones me doy cuenta de lo que consume el coche de gasolina y me quedo en casa. Y cuando recargo el móvil o la tarjeta bus decido no llamar a nadie e ir a los sitios andando.

Todo sube, menos lo que tiene que subir y nos pensamos que la cosa tiene que mejorar. Yo no lo creo, pues las jornadas laborales o se recortan o directamente te quedas sin trabajo.

Y hay tantas cosas que no comprendo, que me creo más torpe que hace años.

Mi sueldo es inferior al de hace 3 años, y ahora ni siquiera trabajo, porque no hay nadie dispuesto a contratar, más bien están dispuestos a darte una patada en el culo.
Los jubilados tienen gratis el autobús en algunos casos, y las medicinas en todos casos cobren lo que cobren, aunque sea más de lo que gana un currante en seis días a la semana.
Todo se encarece y alguien se enriquece a costa de que otros no tengamos ni pan para comer.

No nos podemos o no sabemos quejarnos.

Y a mí cada día me duele más el bolsillo, bueno y el alma. Y esos males no los cura nadie. Sólo el tiempo.

sábado, 21 de marzo de 2009

Orden y desconcierto


  • No puede usted llevar reloj
  • Ni pintarse como Carmen de Mairena
  • Ni llevar anillos y/o pulseras
  • Póngase zapatos y calcetines negros.
  • Lleve una camisa blanca.
  • Si lleva faldas que sean por debajo de la rodilla.
  • Y si lleva tacones que no tengan más de un centímetro, o dos.
  • No beba agua durante el trayecto.
  • No hable con conocidos o familiares.
  • No camine demasiado deprisa
  • Si toca instrumento, lleve los parches en condiciones, sin manchas ni agujeros.
  • Y sobretodo procure no desafinar.

Si usted quiere salir en procesión esta Semana Santa, y las que vienen, no se olvide de cumplir con estas condiciones, o al menos la mayoría, pues el disimulo y lo largo de los hábitos permiten hacer algunas "trampillas".
Además los veteranos ya saben como procesionar, pues ya se dice que la veteranía es un grado.

Y piense que todos los que conforman la procesión son importantes, desde el que lleva el guión, al que marca los tambores, hata el último farol, llamado para muchos escoba.