lunes, 6 de julio de 2009

Salvar la distancia

Ya se que en los últimos días tengo el blog alhgo abandonado. Y es que visito poco mi mac por falta de tiempo.

Mi casa queda lejos de la suya y cuando llego a la casa del ordenador, me dedico a mi madre que vive también en esa casa.

Estar en el hogar familiar es ahora diferente a hace un mes, porque ahora vengo de visita, a llevarme poco a poco mis cuatro cosas, y a ver que la gente sigue por aquí viva sin desfallecer.

Me gusta coger el C3 y venir a la urbe, ver el centro, las tiendas, la gente... todo es diferente.

Y cuando llega la hora de partir con la bolsa a cuestas, me cuesta cerrar la puerta, aun sabiendo que mañana volveré.
Me cuesta cerrar la puerta, porque no quiero ver llorar a nadie tras mis pasos, ni como el perro araña la puerta pidiendome que vuelva a casa.

No quiero irme sin asegurarme de que todo estará en su sitio cuando venga otra vez.

No quiero lágrimas en mi despedida, estaré bien en mi nuevo hogar, aunque lejos de la familia, pero bien al fin y al cabo.

Sólo si tú, si él, si ella si mi acompañante actual d vida, estais bien, soy capaz de sonreir definitivamente.

Las distancias son salvables si se quiere, y no hay camino largo que recorrer si lo que aguarda a la llegada es un deseo, es un beso perruno o un abrazo materno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encanta esta entrada.

¡Qué cantidad de sentimientos!

Me parece perfecto que aproveches para estar recibiendo y dando el cariño a tu gente aunque ello implique tener un poco desatendido el blog ;) Se te perdona, es por una buena causa, jej

Un besazo!!

N.